Sin dinero, Albert rueda por el mundo

El desayuno de los tres viajeros fue un lujo: siete dólares gastados en galletas, leche, cocoa en barra y en polvo. El dinero se los regaló un portovejense y una botella sacada de la basura sirvió de taza para preparar el chocolate. “Todo el mundo nos da cosas saladas: arroz, frijoles, sopas, tortillas; eso es lo que por lo general les sobra. ¡Desayunar con dulces es un lujo!”, explicó Albert  Casals mientras alineaba la esquina abierta del cartón del lácteo con el pico de la botella. A su lado, Kate y Marelene, sus actuales compañeras de viaje, alistaban las galletas del banquete. Continúa leyendo “Sin dinero, Albert rueda por el mundo”

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