Atardecer de un ocaso crepuscular

Siempre he sido débil frente a los atardeceres. Nunca puedo dejar de contemplar uno que valga la pena. Soy capaz de deterner un viaje, correr a una ventana o a una terraza. Puedo hacerlo una y otra vez sin agotarme. Es como en aquel poema redundante que citan los Les Luthiers, un atardecer de un ocaso crepuscurlar. Continúa leyendo “Atardecer de un ocaso crepuscular”

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