Atardecer de un ocaso crepuscular

Siempre he sido débil frente a los atardeceres. Nunca puedo dejar de contemplar uno que valga la pena. Soy capaz de deterner un viaje, correr a una ventana o a una terraza. Puedo hacerlo una y otra vez sin agotarme. Es como en aquel poema redundante que citan los Les Luthiers, un atardecer de un ocaso crepuscurlar. Continúa leyendo “Atardecer de un ocaso crepuscular”

Hay hambre

Señores aquí hay hambre. Ya no tengo dudas sobre si es casual o no. Antes calladamente lo creía. Semanas atrás, tras el primer evento del colectivo cultural y artístico El Espacio, conservaba la intriga de si la concurrencia era solo fruto de la expectativa. Meses atrás, cuando un teatro y un centro cultural en Portoviejo cerraban sus puertas me cuestionaba sobre los gustos, la aceptación, el apoyo real.
La noche del pasado jueves creo haber tenido una respuesta más cierta: la misma cafetería donde cinco o siete personas nos hemos reunido cada semana para cimentar una idea, estaba rebosante de gente en busca de arte.

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